Una receta que combina tradición y sofisticación, ideal para sorprender con sabores equilibrados y una presentación cuidada.
Ingredientes principales:
Lomos de bacalao desalado
Ajos
Nata líquida o leche evaporada
Verduras variadas (zanahoria, calabacín, puerro)
Vaina de vainilla natural
Aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta al gusto
Preparación:
Cortar el bacalao en dados medianos y secarlos bien con papel de cocina. Reservar.
Preparar la salsa de ajo: pelar y laminar los ajos, dorarlos suavemente en aceite de oliva hasta que estén dorados pero sin quemarse. Añadir la nata líquida (o leche evaporada para una versión más ligera) y dejar reducir a fuego bajo durante unos minutos. Triturar todo y colar para obtener una salsa fina y cremosa.
Cocinar las verduras: cortar la zanahoria, el calabacín y el puerro en tiras finas (tipo juliana). Saltearlas en una sartén con un poco de aceite de oliva. Abrir la vaina de vainilla, raspar las semillas y añadirlas a las verduras junto con un pequeño trozo de la vaina para que aromatice. Salpimentar al gusto.
Marcar el bacalao: en una sartén caliente con un chorrito de aceite, dorar los dados de bacalao por cada lado durante 1-2 minutos, hasta que estén sellados por fuera pero jugosos por dentro.
Montaje del plato: colocar una base de verduras a la vainilla, disponer los dados de bacalao encima y napar ligeramente con la salsa de ajo caliente.
Un plato que resalta la textura del bacalao y sorprende con el delicado perfume de la vainilla en equilibrio con el sabor profundo del ajo.
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